Salgo de casa cada mañana con miedo a tropezar con el ogro que hay en el parking.
Supongo que debe ser igual, pero yo lo veo cada vez más grande, así que se me hace muy difícil esquivarlo.
A veces creo que de él depende cómo me vaya el resto del día (ya sabés que el "día" puede ser solo un rato, eso no importa...)
Tengo una tendencia innata a distorsionar todo, con lo que al final no se si el ogro es Hulk o un gnomo, pero esto también da igual...
El problema es que luego no puedo salir del pozo y termino hundiéndome hasta que llega la noche.
Estoy pensando en comprar una ristra de ajos y hacerme un collar a ver si consigo inspirar un poco de respeto...
¿Las venden en Mercadona?
De momento haré algunos dientes con la técnica del origami...
Es que se me da muy bien.
Ayer durante la presentación del libro de Javier Plaza en la Asociación
Cultural Tertulia Albada, pasamos un rato estupendo, hablando del Pirineo,
de los S...