
MARIPOSA
Mariposa, me retoza la canción junto a la boca
y tu imagen me provoca florar en tí, mariposa.
Un lamento me reposa como un mar de juramento,
en tu figura yo encuentro la existencia de las flores
porque perfecta en amores te siento como un lamento.
Mariposa, cual llorosa canción que en ti se hace calma
vienes calmándome el alma con tu volar, mariposa.
La libertad de una rosa es vivir en la verdad,
yo sé que hay felicidad en cada flor que te posas.
Me lo dijeron las rosas: eres tú su libertad.
¡Ay... mariposa!
Contigo el mundo se posa en la verdad del amor.
Sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.
Soy tu amigo, soy testigo de cómo sin daños vives.
Eres la paz, tú persigues al que te mata al amigo,
en tu dulzura me abrigo y entrego mi mente pura
así la vida me dura eternamente la vida,
y no hay una sola herida que no detenga dulzura.
Tu paz me llena. No hay pena que pueda acabar contigo.
El amor es un abrigo que trae paz y que te llena.
Por mi aliento cada vena, que por el cuerpo presiento,
es como un sol que no intento apagarlo con tristeza
porque pierde la belleza del amor y del aliento.
¡Ay... mariposa!
Contigo el mundo se posa en la verdad del amor,
sé que en el mundo hay dolor, pero no es dolor el mundo.
Es mediatarde de un día de julio de 2011, y me tomo de Pedro Luis para ponerle palabras a mi tristeza y mi esperanza. Te quiero, papá.