Empatía y compasión suelen usarse como dos sinónimos, pero, en realidad, se trata de dos elementos de la psique humana. Sí, es cierto que, cuando comprendemos los sentimientos de otro como los propios y somos capaces de ponernos en su lugar, casi con toda seguridad sentiremos compasión hacia esa persona, pero también podemos ser compasivos sin empatía; podemos sentir compasión por alguien (o incluso por un insecto o un animal) aunque no reconozcamos sus sentimientos en nosotros mismos.
La compasión surge del corazón y se pone de manifiesto con demostraciones de bondad y benevolencia para con todas las criaturas de la creación.
Jesucristo fue sumamente compasivo... Ghandi también.
Cuando decimos que sentimos algo "de corazón" estamos demostrando compasión. Los "actos de bondad aleatorios"(dejar pasar a alguien en la cola de un supermercado, ceder el asiento a una embarazada, etc.) son ejemplos de conducta compasiva, pero sólo si surgen de un impulso de bondad genuino y no de la obligación de hacer las cosas de una manera determinada o del deseo de ganar puntos en el cielo.
La compasión es más instintiva y la empatía más intelectual: tienen orígenes diferentes.
Sin embargo, cuando se funden la empatía y la compasión, ambas nos llevan hacia el destino final de todas las lecciones que se aprenden en el camino hacia la inmortalidad: el amor espiritual, el amor incondicional, el amor puro y eterno.
La compasión y la empatía no se aprenden de un día para otro; las lecciones vitales no son sencillas.
En nuestro ascenso hacia la inmortalidad debe entrar en juego otro factor: LA PACIENCIA.
La paciencia está relacionada con la comprensión, porque cuanto más se comprende a una persona, o una situación, o una experiencia (o a uno mismo), menos probabilidades hay de tener una reacción visceral y de hacer algo que pueda herir a uno mismo o a los demás.
Brian Weiss
Ayer durante la presentación del libro de Javier Plaza en la Asociación
Cultural Tertulia Albada, pasamos un rato estupendo, hablando del Pirineo,
de los S...
9 comentarios:
Entre a su blog porque me llegó un mail en cadena pidiendo hacer click para darle mayor difusión. Le dejo un abrazo fuerte desde Buenos Aires.
Tengo un familiar en Telecom Argentina en donde me indicó que trabaja allí una prima suya y a fin de darle mayor difusión. Le hago llegar un afectuoso abrazo desde Argentina y un pedido al Altísimo para que pueda Ud. cumplir con su objetivo. OSVALDO
Mi hijo me hizo llegar su pedido y bueno, acá estoy solidarizándome con su situación. Que Dios bendito le ayude a su búsqueda.- Un abrazo desde Buenos Aires, Irene
Lau...sigues apretadita a nuestros corazones. Hoy tienes 175 motivos para vivir mimando a Gael, pues la princesita te lo pide desde "su paraíso" al ladito de Dios.Ella también va contabilizando los días en que pones empeño en vivir un poquito más feliz.
Recuerda que NO ESTÁS SOLA!!!
Besos.Cris
TIENES QUE SEGUIR ADELANTE LAURA,TU MARIDO Y TU HIJO TE NECESITAN,HA LULI NO LE GUSTARIA VERNOS TRISTES.HAGAMOSLO POR ELLA!
"LUDMILA SIEMPRE ESTARAS EN NUESTROS CORAZONES"
VICKY
Mucha fuerza y luz en estos momentos.
laura..soy Carina , me recordas? te pongo un enlace en mi blog y te mando mucha fuerza y sobre todo luz para que puedas ver el camino correcto.
Un abrazo muy fuerte.
Laura: soy Roxana espero k Dios te de la fuerza suficiente para seguir en este, tú camino.....seguro k mi bella princesa ilumina cada uno de tus pasos....ANIMO y fuerzas k tienes otro angel a tu lado k te ama y dara amor e iluminara cada uno de tus proyectos.......demas esta decirte k si te sirvo de algo no dudes en contactarme,
un abrazo muy fuerte.
Animo y mucha fuerza
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