¿POR QUÉ HORE SHAKUL? הורה שכול

Hore Shakul hace referencia al padre o madre que ha perdido un hijo.
Significa algo así como "padre desconsolado".
Es una palabra hebrea y su origen es bíblico.
Aparece en el capítulo 18, versículo 21, del libro de Jeremías.
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Este blog está dedicado a mi amada hija Ludmila.

Escribir me ayuda a mantener vivo su

recuerdo...

Igual que los comentarios que

vosotros dejáis.

Entre todos lograremos que su semilla de amor siga germinando .



lunes, 10 de enero de 2011

GRACIAS GENTE!




La felicidad es a veces una bendición,

pero por lo general es una conquista.




viernes, 7 de enero de 2011

QUÉ NOS QUEDA DE ESTAS FIESTAS

Quizás nos sirva recordar que una buena manera de celebrar con nuestros hijos, es hacerles saber en nuestro corazón que bendecimos todo lo bello que nos dieron en su paso por nuestra vida.
Ellos han forjado parte de la persona que hoy somos. Ahora depende de nosotros cómo continuar andando.
Es necesario que esa parte de nosotros que vive triste por el duelo forme una alianza con esa otra que vive en el presente, para poder disfrutar lo que la vida nos ofrece hoy.
Una manera de honrar a nuestros hijos es estar lo más vivos que nos sea posible, porque como dijo Richard Bach "Existe una prueba ineludible de que tu tarea en este mundo no ha terminado: si estás vivo, no ha terminado".
Una manera sencilla de ligarse al presente y a la vida es servir; ayudando a los que hoy están, honramos a quienes ya se fueron y a nuestra identidad más honda.
Los humanos somos seres extraños... podemos cohabitar con el dolor más hondo por la pérdida del hijo que ya no está y a la vez sentir felicidad por el que nos queda.
Quizás debamos empezar a brindarnos espacios de soledad sin permitirnos aislarnos. No somos islas, somos continentes; nos contenemos unos a otros.
De allí viene la expresión "estar contento".
Nuestra tarea consiste en aprender a vivir con ambas partes.



NUESTRA TAREA ES EJERCER EL AMOR

"SÓLO POR HOY"

Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, seré cortés en mis maneras, no criticaré a nadie, y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mí misma.

Sólo por hoy seré feliz con la certeza de que he sido creada para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en éste.

Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.

Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura lo es para la salud del alma.

Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo a gozar de lo bello y a dejarme conquistar por la bondad. Puedo hacer bien durante doce horas; lo que me abrumaría pensar que tengo que hacer durante toda la vida.



Recorre tu vida y detente en donde haya bellos recuerdos y emociones sanas y vívelas otra vez.

En tu mente están guardadas todas las imágenes...
¡Sólo tú decides cuáles has de volver a mirar!


jueves, 6 de enero de 2011

Me has dejado impregnada de tí
con tu amor indeleble.

TE AMO PRINCESA
mamá

miércoles, 5 de enero de 2011

SIEMPRE TE AMARÉ PRINCESA MARIPOSA

LA IMPORTANCIA DE TENER AMIGOS

No lo digo yo. Lo han dicho muchos filósofos, antiguos y modernos, lo han confirmado investigadores norteamericanos: “La magnitud del impacto sobre la salud de una buena red de apoyos familiares y de amigos es similar a la que se obtiene dejando de fumar”.
La soledad origina angustias, relacionarse con otras personas ayuda a sobrevivir.
En lenguaje llano, lo que nos están sugiriendo, es la importancia de lo que los científicos Salovey y John Mayer llamaron “inteligencia emocional”.
Veinte años después, descubrimos que las personas con relaciones sociales  tienen un 50 por ciento más de posibilidades de sobrevivir que los ajenos al torbellino social.
La relación con los demás cura. El cuerpo en apariencia no cambia pero sus defensas sí.
Según comprobó la doctora Bernadette Boden de Columbia University sobre una muestra de 655 afectados por ataques cardiacos, la probabilidad de sufrir una recaída se multiplicaba por dos entre los pacientes más solos.
En consecuencia, cuando los amigos se juntan, se produce una cantidad mayor de oxitocina, de dopamina (estimula el amor y la ternura) y de fenilananina (genera entusiasmo y alegría), que reducen el estrés más agudo y más bien provocan sensaciones agradables y divertidas.

Por último:
Rie mucho.
La risa es el mejor remedio.
Un buen sentido del humor cura la mayoria de las enfermedades
(Sólo necesitas 14 músculos para sonreir mientras que para fruncir el ceño 64).


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martes, 4 de enero de 2011

CUENTO PARA REFLEXIONAR...

Un viejo indio que estaba hablando con su nieto le decía:

"Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión".
El nieto preguntó:
"Abuelo, dime, Cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?"
El abuelo contestó:
"Aquel que yo alimente..."
 

lunes, 3 de enero de 2011

SALTA LA LUNA LU, AUNQUE TE PIERDA...





SALTA LA LUNA

Los días de verano se acercan
saltas la Luna
y te pierdes completamente.
Y ahora te dejan sola para afrontar sola el abatimiento
en la habitación vacía que una vez olió dulce
debido a todas las flores que deshojaste poco a poco
Porque elegiste estar sola
te gusta esa sensación?
Ahora el otoño ha llegado de nuevo
No puedes empezar
si todo está acabado
Cuando las nieves comienzan a caer
tu estás rodando con otro nuevo amante
Podrás pensar en las veces que me has dicho
porque tenemos que estar solos...
solo es una sensación.

domingo, 2 de enero de 2011

UTOPÍA

¿Y si todo esto fuera un horrible sueño?
Sé que algún día voy a despertar...
Ese día será el que cierre mis ojos para siempre... y vuelva a verte.


TE AMO PRINCESA
mamá

viernes, 31 de diciembre de 2010

EL VALOR DE LU...

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista norteamericano fue a la ciudad de El Cairo-Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.
El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.
¿Dónde están sus muebles?- preguntó el turista.
Y el sabio, rápidamente, también preguntó:
¿Y dónde están los suyos....?
¿Los míos?- se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también... - concluyó el sabio.
La vida en la tierra es solamente temporal... Sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices.

"El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden.
Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables...
como Lu".      
GRACIAS MI AMOR POR ENSEÑARME A VIVIR...


  

¿QUÉ PUEDES HACER HOY... EN ESTE MISMO MOMENTO?

Mira ahora que es lo que te gustaría experimentar en tu propia vida, y en el mundo...
Mira entonces si hay alguien para el que tú puedes ser la fuente de ese deseo...
Si quieres experimentar la paz, ofrece paz a otro...
Si deseas saber que estás seguro, haz que otro sepa que está seguro...
Si deseas entender las cosas aparentemente incomprensibles, ayuda a otro a comprender mejor...
Si deseas sanar tu propia tristeza o ira, busca sanar la tristeza o ira de otro...
Esos otros te están esperando ahora...
Ellos buscan tu guía, tu ayuda, tu valor, tu fuerza, tu entendimiento, y tu seguridad en esta hora...
Pero sobre todo, ellos te buscan por tu amor...
 


FELICES FIESTAS


miércoles, 29 de diciembre de 2010

MUERTOS O MORIDOS

La sinceridad infantil es la primera fuente de aprendizaje que los mayores despreciamos con necedad. Si se pregunta a un niño ¿qué es la muerte?, ¿Qué le ha pasado a la mamá de Bambi?, la respuesta es un claro: no sé. En cambio si un niño pregunta a un adulto, ¿por qué se ha muerto mi abuelita? Las respuestas suelen ser variopintas. Oscilan desde la evasión de la respuesta hasta la hipótesis del cielo-limbo-purgatorio-infierno.


La educación actual no prepara para la muerte.

Daniel, de seis años de edad, está enfadado con su hermano Javier (de cuatro años) porque no viene a jugar con él. Sus padres le han dicho, que su hermano ha muerto y ha ido al cielo, pero Daniel no acepta su ausencia, siente miedo y sentimiento de culpa, y cree que Javi no viene porque ha sido malo. También deduce que no viene su hermano porque no le quiere ya, porque si le quisiera de verdad, vendría.

Agustín de la Herrán Gascón, profesor de la Universidad Autónoma, cree en la necesidad de incluir la muerte como contenido educativo, en la etapa infantil: "Ante una experiencia trágica vivida por un niño, se puede hacer bastante más que consolarle o dejar pasar el tiempo, para que el problema se vaya solucionando más o menos solo, con jarabe de tiempo... Se deben enseñar los rudimentos de todos los saberes adultos desde los primeros años. La educación infantil es la más rica y creativa en cuanto a realizaciones y se debería comenzar a afrontar en esta etapa todos los temas de nuestra naturaleza. ¿O acaso no hay relaciones evidentes entre muerte, ciclos biológicos, educación ambiental, sexual...? Creemos que si desde las aulas no se incluye el tema de la muerte desde un contenido global y ordinario, no se estará enseñando a vivir completamente".

Los niños juegan y hablan de la muerte.

Los niños tienen miedos y temores, uno de ellos es el miedo a la propia muerte.
Depende de la edad. Los niños menores de 5 años no son capaces de formarse un concepto de la muerte, su percepción del tiempo y del espacio es muy limitado, en ellos prima el miedo de separación a la madre.
Los comprendidos entre 6 y 10 años muestran un mayor miedo a la mutilación y por último, son los mayores de 10 años los que presentan un miedo elevado a la muerte. Pero estos miedos son reforzados por el entorno cultural. Son miedos socializados.
Los niños hasta los 6 años de edad juegan a representar la muerte. Es el fruto de la observación.
Se "duermen" como hace el rey Mufasa en la película el Rey León.
El estado de sueño es la primera identificación con la muerte.
El niño comienza a asumir la realidad de la muerte y se defiende de ella a través de su creencia de que es capaz de influir sobre esa realidad.
Los niños pequeños descubren la muerte en su medio físico y social. La buscan por sus causas y la superan con rituales llenos de magia y fantasía. Son juegos de salvamento y resucitación mediante los cuales las heridas y los muertos se curan. Mediante estas simbolizaciones se superan egocentrismos, la culpabilidad se transforma en solidaridad y se comienza a elaborar el desarrollo de capacidades, como las de ayuda, compasión, ponerse en el lugar de otro...
Pautas de actuación para una eventualidad trágica
En su libro ¿Todos los caracoles se mueren siempre? se dan pautas específicas en caso de actuación para que los padres y maestros puedan explicar la muerte de alguien cercano a un niño.
Lo primero es la coordinación y coherencia para no entrar en contradicciones y pactar una versión.
La sinceridad y evitar el engaño es decisivo.
Dar una versión falsa carece de utilidad y sentido (se ha ido de viaje, etc..).
Permitir la expresión natural de sus emociones, sin estimularlas (tú lo que tienen que hacer es llorar) o reprimirlas (no llores más) ayudando a interpretarlas y a expresarlas.
Lo más adecuado es afrontar la realidad de forma tranquila, para favorecer desde la serenidad, el transcurso de las posibles fases de elaboración y aceptación de la experiencia de vacío y pérdida por parte del niño.
En situaciones extremas como es la percepción directa del cadáver, se recomienda como lo más natural y educativo hacer el esfuerzo de continuar integrando hasta el último momento al fallecido en la familia, contando con la participación del niño, y siguiendo las siguientes pautas:
Si el niño expresara su deseo de verle, el proceso debería revestirse de naturalidad, desde la libertad de los padres y el niño .Dejarle elegir, y respetar no sólo su palabra sino sus gestos dándole mucha importancia. Puede llegar a ser una experiencia intensa, y aunque inevitablemente triste, una tristeza disfrutada.
Deben acompañar al niño en este trance personas cercanas entrañables. Los padres si están en las mejores condiciones de serenidad o tranquilidad.
La oportunidad es buscar un momento de tranquilidad, si es posible de soledad ante la persona fallecida. Puede pedirse que nos dejen a solas con el niño y que no se interrumpa durante unos minutos para evitar interrupciones o interferencias o contaminaciones, con escenas de lloros o situaciones parecidas.
Reconocer que el fallecido está tan pero tan tan dormido como la Bella Durmiente, como Blancanieves, tan pero tan tan dormido que ya no nos puede mirar, no nos puede hablar, no respira, porque está como en el más profundo de los sueños.
Despedida, ya que si el abuelito, tío, vecina... ya no nos oye, podemos decirle adiós nosotros, expresar lo que quiera, quejarse, llorar, hablar bajito.
Si el niño llegara a despedirse se habría conseguido la primera fase de aceptación de realidad de la muerte.
Tratamiento saludable de la muerte
Introducir en los campos educativos un tema como este es sin duda controvertido.
Para Agustín de la Herrán la muerte como la vida entera ha de entrar en las escuelas y trabajarse en ellas desde la naturalidad y el rigor derivados de una buena formación.
¿O es quizá demasiado tarde para algunos? ¿Podría ser demasiado tarde para nuestra educación?

martes, 28 de diciembre de 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

¿CÓMO HABLAR DE LA MUERTE CON NUESTROS HIJOS?

Aunque evitamos hablar de la muerte con nuestros hijos, en algún momento de nuestras vidas, tendremos que hacerlo.
Se muere un familiar o un amigo,... ¿y qué les decimos?
¿Cómo podemos explicar lo inexplicable a los niños?
Lo que decimos a nuestros hijos acerca de la muerte o el momento que escogemos para hacerlo, dependerá de la edad que tengan. Y dependerá también de nuestras propias experiencias, creencias, sentimientos y circunstancias, puesto que cada situación que encaramos es de alguna manera diferente.
Los niños tienen consciencia de la muerte mucho antes de que nos demos cuenta. Casi todos los días ellos viven situaciones de muerte en los telediarios, periódicos, videojuegos, dibujos animados.
La muerte está presente en los cuentos de princesas, de hadas, etc.
La muerte es parte de la vida cotidiana.
Si les permitimos a los niños hablar con nosotros sobre la muerte, estaremos brindándoles la información que necesitan.
Podemos hablar acerca de todo con los niños. Y ¿por qué no de la muerte?
Los niños perciben todo, incluso cuando eludimos hablar de un asunto que nos afecta o que no sabemos cómo plantearlo.
Algunos padres prefieren no hablar de estos temas para proteger a sus hijos de las preocupaciones o posibles malos tragos.
Tampoco es prudente que se diga todo a los niños. Posiblemente no entiendan o no quieran saber. Para los temas delicados, tenemos que encontrar un equilibrio entre eludir y confrontar una información:

- Estar siempre abiertos a los intentos de comunicación de los niños;

- Escuchar, comprender y respetar los sentimientos de los niños

- Dar explicaciones sinceras, con sentimientos, breves y fáciles de entender

- Dar respuestas en un lenguaje sencillo y adecuado para la edad del niño

- Observar si el niño entendió la explicación y no dejarlo con dudas

Los estudios revelan que los niños atraviesan una serie de etapas en su entendimiento de la muerte. Los preescolares normalmente entienden la muerte como algo reversible, temporal e impersonal, como ocurre en los dibujos animados, por ejemplo.
Entre los cinco y los nueve años de edad, la mayoría de los niños comienzan a darse cuenta de que la muerte es algo definitivo y que todos acabamos muriendo, aunque abrigan la idea de que, de algún modo, podemos escapar de ella por medio de nuestro propio ingenio. A estas edades, los niños asocian la muerte con un esqueleto o con un ángel, y algunos de ellos llegan a sufrir pesadillas. A partir de los nueve o diez años de edad y durante la adolescencia, los niños empiezan a entender plenamente que la muerte es irreversible, y empiezan a elaborar ideas filosóficas acerca de la vida y la muerte.

Cómo explicar la muerte a los pequeños

El doctor Earl A.Grollman, en su libro Explaining Death to Children dice que la muerte se puede explicar mejor con términos muy sencillos. Según él, se debe explicar a los niños que cuando las personas se mueren ya no respiran, no comen, no hablan, no piensan y no sienten. Son como perros muertos que dejan de ladrar y correr, o como las flores muertas que ya no crecen ni florecen.
El libro también enseña que las ideas equivocadas de los niños acerca de la muerte pueden dar lugar a problemas. Algunos niños confunden la muerte con el sueño, especialmente si escuchan a un adulto que se refiere a la muerte empleando uno de los muchos eufemismos como "el descanso eterno", etc. Como resultado de la confusión, el niño puede empezar a tener miedo a dormir. Lo mismo puede ocurrir si el niño escucha que alguien se ha muerto a causa de una enfermedad. Los preescolares no saben distinguir entre una enfermedad grave o un simple constipado.
Cuando se muere alguien cercano a la familia, todos necesitan tiempo para asimilar la pérdida, incluso los niños pequeños.
Aunque no entiendan el sentido pleno de la muerte, se dan cuenta de que algo serio está ocurriendo.

Si mostramos abiertamente nuestro dolor, llanto y tristeza a los niños, sin expresar debilidad, ellos entenderán que la muerte es una pérdida que se siente profundamente y que es un proceso por el que todos tenemos que pasar.

Es importante ayudar a los niños a entender la pérdida y el dolor, y compartir sentimiento con ellos.

Nuestros propios sentimiento y actitudes sobre la muerte y pérdida de seres queridos se transmiten al niño, intentemos o no camuflar nuestros verdaderos sentimientos.
La forma en que hablamos y compartimos nuestras experiencias con el niño puede ser lo que más recuerde.

Elaborado por el Instituto Nacional de Salud Mental.NIH (National Institutes of Health).