¿POR QUÉ HORE SHAKUL? הורה שכול

Hore Shakul hace referencia al padre o madre que ha perdido un hijo.
Significa algo así como "padre desconsolado".
Es una palabra hebrea y su origen es bíblico.
Aparece en el capítulo 18, versículo 21, del libro de Jeremías.
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Este blog está dedicado a mi amada hija Ludmila.

Escribir me ayuda a mantener vivo su

recuerdo...

Igual que los comentarios que

vosotros dejáis.

Entre todos lograremos que su semilla de amor siga germinando .



viernes, 11 de febrero de 2011

ESTAR JUNTO A TÍ



Princesa:
Los brazos de Daisy, Noelia, Eire y Camila son también tus brazos. Gracias a ellas te veo crecer y se de tus gustos.
Gracias a ellas te veo reir.
Nunca podré contarte con palabras cuánto bien me hacen tus hadas mensajeras...

TE AMO!!
LAS AMO!!

FELIZ CUMPLE DIEGO!!!

Pincha en el título y conocerás a un duende muy especial...

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Te mando un beso gordo gordo lleno de chuches y confeti...

A ver cómo llenas de colores el cielo . . .

martes, 8 de febrero de 2011

¿QUÉ ES FÁCIL Y QUÉ ES DIFÍCIL?

Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica. Difícil es ocupar el corazón de alguien...
Fácil es herir a quien nos ama. Difícil es curar esa herida...
Fácil es dictar reglas. Difícil es seguirlas...
Fácil es soñar todas las noches. Difícil es luchar por un sueño...
Fácil es exhibir la victoria. Difícil es asumir la derrota con dignidad...
Fácil es admirar la luna llena. Difícil es ver su otra cara...
Fácil es tropezar con una piedra. Difícil es levantarte...
Fácil es disfrutar la vida todos los días. Difícil es darle el verdadero valor...
Fácil es prometerle algo a alguien. Difícil es cumplir esa promesa...
Fácil es decir que amamos. Difícil es demostrarlo todos los días...
Fácil es criticar a los demás. Difícil es mejorar uno mismo...
Fácil es cometer errores. Difícil es aprender de ellos...
Fácil es es llorar por el amor perdido. Difícil es cuidarlo para no perderlo...
Fácil es pensar en mejorar. Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo...
Texto de Luis Ramón Castellanos Hurtado

TE NECESITO...
TAMBIÉN DEPENDO DE TÍ...

viernes, 4 de febrero de 2011

MIS DIOSAS DE LOS VIERNES

Para Mellona, Natura, Pax, Rumina y Venus.



El jefe de psiquiatría de la Universidad de Stanford dijo, entre otras cosas, que una de las mejores cosas que un hombre puede hacer por su salud es casarse con una mujer, mientras que una mujer, una de las mejores cosas que puede hacer por su salud es cultivar su relación con sus amigas.
Al principio, todo el mundo se rió, pero hablaba en serio.
Las mujeres conectan entre ellas de manera diferente y se proporcionan sistemas de apoyo que las ayudan a lidiar con el estrés y las experiencias difíciles de la vida. Físicamente, este “tiempo para las amigas” nos ayuda a fabricar más serotonina, un neurotransmisor que ayuda a combatir la depresión y puede producir una sensación general de bienestar.
Las mujeres comparten sus sentimientos, mientras que los hombres a menudo se relacionan en torno a actividades.
Ellos raramente se sientan con un amigo a hablar de cómo se sienten acerca de cualquier cosa, o cómo va su vida personal. ¿Trabajo? sí. ¿deportes? sí. ¿coches? sí. ¿pesca, caza? sí... pero ¿sus sentimientos? muy pocas veces.
Las mujeres lo hacen todo el tiempo. Nosotras compartimos nuestra alma con nuestras amigas y, evidentemente, es muy bueno para nuestra salud.
El orador dijo que pasar tiempo con una amiga es tan importante para nuestra salud general como ir al gimnasio.
Hay una tendencia a pensar que cuando estamos “haciendo ejercicio” hacemos algo bueno para nuestro cuerpo, pero que cuando estamos hablando con nuestras amigas, perdemos el tiempo y deberíamos ocuparnos de forma más productiva.
No es cierto.
De hecho, dijo que el no crear y mantener relaciones personales de calidad, con otros seres humanos, ¡es tan nocivo para nuestra salud física como fumar!
Por lo tanto, cada vez que nos sentemos a charlar con nuestra amiga, date unos golpecitos en la espalda y felicítate por estar haciendo algo útil para tu salud.


UN BRINDIS POR MIS AMIGAS!

Y POR LAS AMIGAS DE LUDMILA QUE SON TAMBIÉN MIS HIJAS!

LAS QUIERO

jueves, 3 de febrero de 2011

FORTUNA, LA RUEDA DE LA VIDA

No tengo casi fuerzas... no se de dónde sacarlas...
Todo me resulta terriblemente difícil y pesado.
Todavía sigo esperando levantarme como lo hacía antes, con la determinación de que yo iba por delante de mi vida y no al revés.
Ahora me encuentro en un túnel que por momentos se estrecha tanto que me resulta complicado seguir. Entonces me detengo, soy paciente, hasta que no puedo hacerlo más y me desespero.
Es una combinación de salud y enfermedad, de este ser inconexa y elocuente a la vez, de serenidad y locura. El límite entre ambas es muy fino, lo se.
Me he vuelto agorafóbica. No puedo salir de casa si no es con el coche o acompañada.
Cuando me encuentro en este punto tengo miedo de todos, me siento totalmente vulnerable y prefiero no exponerme.
Entonces me refugio aquí, que es uno de mis puntos de encuentro con Lu y con todos vosotros. El lugar donde mis sentimientos y mi dolor están a salvo.
Fortuna, como dice John Kennedy Toole en "La Conjura de los necios",  ha girado mi rueda hacia abajo.
Casi no tengo fuerzas, aunque sí las suficientes para saber, que tarde o temprano, volveré a subir si aprovecho a mantener el impulso para mi propia evolución..
Y así hasta el infinito, donde radica la naturaleza cíclica de la vida.


TE AMO PRINCESA MARIPOSA
mamá

miércoles, 2 de febrero de 2011

EL AMOR TODO LO PUEDE

Este vídeo es un reflejo de lo que puede hacer el amor de un padre




Esta es la historia de Dick Hoyt que realizaba cada año el Ironman de Australia. Su mayor ilusión era competir al lado de su hijo Rick el cual nació con parálisis cerebral.
Dick nunca vió la situación de su hijo como obstáculo y entrenó muy fuerte, junto a Rick, por varios años, hasta que llegó la hora.
Cuando tenía aproximadamente 60 años, se inscribió junto con su hijo en el Ironman de Australia.
Lo más conmovedor de esta historia es que finalmente el australiano consiguió terminar la prueba con su hijo.
Los Hoyt pueden ver el efecto que causan en las personas hacia los discapacitados física y mentalmente. “Eso es grandioso” dice Dick, “la gente tan solo necesita ser educada. Rick esta ayudando a muchas otras familias en su lucha por ser incluidas en la sociedad”.
Juntos, los Hoyt no solo compiten en maratones, sino que también acuden a tours de charlas motivacionales, difundiendo su inspiración a todo tipo de audiencias en todo el país.

SIN PALABRAS

martes, 1 de febrero de 2011

LUDMILA...

Llevas el secreto enrollado a tu nombre.
El único nombre que todo lo nombra y todo ilumina.



TE AMO PRINCESA MARIPOSA
mamá

domingo, 30 de enero de 2011

HOY NO PUEDO PRINCESA...

Hay días que el dolor se acomoda de tal forma que casi no molesta.
Pero hoy me cuesta tanto pensarme sin tí...
Hoy no puedo.
Hoy me duele vivir.

Te amo princesa
mamá

viernes, 28 de enero de 2011

CUANDO ESTOY TRISTE...

El mejor regalo que puedes dar a tu hijo es una autoestima sana.
Los niños que se sienten valorados y que confían en sí mismos tienen una autoestima positiva.
Puedes ayudar a tu hijo a sentirse valorado al pasar tu  tiempo con él jugando, leyéndole libros o, simplemente, escuchándole. También puedes ayudar a tu hijo a sentirse valorado ayudándole a descubrir la persona que quiere ser. El éxito sigue a la gente que realmente sabe quién es.
De cualquier modo, la felicidad es mucho más que ser una persona exitosa. Ayuda a tu hijo a tener confianza en sí mismo para que sepa reaccionar ante los fallos, las pérdidas, la vergüenza... Vencer las dificultades es tan importante, si no más, que tener éxito o ser el mejor. Cuando los niños confían en sí mismos manejan mejor los sentimientos dolorosos como el miedo, la furia o la tristeza y ganan una seguridad interior que les ayuda a enfrentarse al mundo en que vivien.
Hablar con los niños sobre los sentimientos les enseña que es normal sentirse triste o enfadado o, a veces, tener miedo. Cuando los niños toleran mejor los sentimientos dolorosos se vuelven más libres para disfrutar de su mundo, para sentirse seguros de sus habilidades y ser felices.


Hay muchas cosas que pueden hacer que un niño se sienta triste: la muerte de una persona importante en su vida, una enfermedad grave o una ruptura familiar.
El amor de los padres ayuda a los niños a sentirse valiosos, les da seguridad en las cosas buenas de la vida y ayuda a desarrollar su autoestima.
Cuando los niños pueden identificar sus sentimientos de tristeza y dar sentido a las pérdidas que subyacen bajo ellos, desarrollan la autoestima necesaria para sobrellevarlo, aceptarlo y seguir adelante.

Nota para los padres extraída del libro "Cuando estoy triste" de Trace Moroney

Ludmila y Gael... Las personitas más importantes de mi vida... SIEMPRE

jueves, 27 de enero de 2011

LA IMPORTANCIA DE LOS CUENTOS

¿Sabías que cuando les leemos cuentos a nuestros hijos les estamos ayudando a estimular su lenguaje y su imaginación?
A través de ésta son dotados de nuevos recursos a los que podrán recurrir para aliviar la angustia que les produce, por ejemplo, el paso de la niñez a la pubertad, y experimentar sensaciones de bienestar y placer.
¿´Sabías que conseguimos relajarnos y relajarlos creando lazos más fuertes con ellos?
El escuchar cuentos los vuelve más reflexivos, ya que en éstos siempre encontrarán un mensaje que los lleve a comprender la forma en que deben actuar y a saber distinguir entre lo que está bien y lo que no.
Les ayuda a combatir sus propios temores.
Ya que en muchos de los cuentos se pueden identificar con las emociones de los protagonistas, y el conocer el desenlace y lo que le va ocurriendo a lo largo de la historia, les permite aprender nuevas formas de afrontar sus propios miedos.
Potencian su desarrollo intelectual.
Al contarles una historia logramos que entiendan las cosas con mayor rapidez.
Estimulan su memoria y sus ganas de expresarse.
Desarrollan sus capacidades de percepción y comprensión.
Aumentan su sensibilidad.
Las historias mágicas y llenas de aventuras despiertan en ellos tal interés, que terminarán amando la lectura.
Enriquecen su vocabulario.
Aprenden a escuchar y ponen más atención.
Los ayuda a conciliar el sueño y los prepara para un mejor descanso.

¿Cómo les contamos cuentos a nuestros hijos?

Con alegría y entusiasmo para atraer su atención y así conseguir que entiendan la historia y el mensaje.
Hacerlo siempre con la misma emoción aunque lo contemos una y mil vesces.
Los dejamos que participen a la hora de elegirlo.
Miramos juntos las ilustraciones.
No los obliguemos a continuar cuando estén cansados, ya que dejará de ser una actividad gratificante para ellos.
Los cuentos de hadas ahuyentan pesadillas y temores nocturnos.
Nuestros hijos adquieren seguridad en sí mismos cuando comprueban que el protagonista ha sido capaz de vencer al lobo o a la bruja.
Los que comienzan con la tradicional frase "Había una vez..." o "En un país muy lejano...", tienen el poder de transportarlos a reinos mágicos llenos de ilusión y fantasía.
Los cuentos populares que tratan temas y costumbres de nuestra sociedad los ayudan a conocer las tradiciones ancestrales.
Hay un cuento para cada edad
A los 2 años y medio empezamos con los cuentos ilustrados.
A los 3 años elegimos cuentos con pocos personajes, que relaten historias sencillas y con un lenguaje simple. No deben ser largos, ya que la capacidad de atención no está desarrollada a esta edad.
A los 4 años podemos incluir personajes fantásticos, objetos extraños que hablan y se mueven, países maravillosos o ciudades encantadas.
A los 5 años los niños prefieren personajes y situaciones más reales. Los protagonistas pueden ser niños como ellos con los que pueden identificarse. Esta es una buena oportunidad para introducir valores morales en las narraciones, precisamente gracias a esta identificación.
A partir de los 8 años se vuelcan por los libros de aventuras y detectives. Estos cuentos son muy útiles para trabajar valores como la empatía, la solidaridad, el amor, la tolerancia y el respeto.
A partir de los 12 años les fascina lo misterioso y desconocido. Podemos buscar novelas realistas que traten temas como el primer amor, los conflictos personales. Novelas que reflejan realidades de su entorno social y que pueden ser utilizadas para seguir trabajando y reforzando valores.
CON UN CUENTO ES MÁS FÁCIL HABLAR CON NUESTROS HIJOS.
TAMBIÉN DE LA MUERTE.

lunes, 24 de enero de 2011

¿ALGÚN DÍA SE IRÁ LA TRISTEZA?

Gracias Mariasa por compartir mi tristeza y mi esperanza...




Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.
Charles Baudelaire





¿DEPRESIÓN O TRISTEZA?

La muerte de un hijo es la mayor desgracia que puede ocurrirle a una persona.
Tener una familia, amigos, pertenecer a un grupo de ayuda mutua o a una determinada religión puede ayudarnos a llevar esta adversidad, porque de todos ellos podemos recibir compasión, apoyo y ganas de vivir.
De todos ellos y de nuestro interior, donde habita una impresionante fuerza natural llamada resiliencia.
El término resiliencia es de origen latino, pero curiosamente nos ha llegado a través del inglés. Se ha tomado prestado de la Física y remite a la capacidad de un objeto de encajar un golpe sin romperse.
Resiliencia es, pues, elasticidad, resistencia, superación, aplicada a los objetos y, en este caso, también a los humanos.
La resiliencia es la encargada de ofrecernos una nueva posibilidad. Nos permite, a pesar del infinito dolor, seguir andando, volver a construir y continuar el camino, por un tiempo incierto, con altos y bajos.
La tristeza es un sentimiento de vacío que sigue a la pérdida, nos va a acompañar durante todo el trayecto, que puede durar toda la vida, y se diferencia perfectamente de la depresión, ya que ésta pierde el contacto con el origen de la tristeza y uno deja de saber por qué está triste, por qué se siente mal.
La tristeza forma parte de nuestro proceso personal: no estamos enfermos, sólo estamos elaborando la prueba más dura que nos ha tocado afrontar en la vida.



Te amo princesa!
mamá

domingo, 23 de enero de 2011

PARA LUDMILA

Por encima de las copas
De los árboles más altos
Vuela buscando tu nido
Pájaro del amor.

Son tan pequeñas las torres
Los tejados, los caminos
Lejos, cada vez más lejos
Luz en el claro azul.

Entre las nubes tan blancas
Que acaricia el horizonte
El viento suspira historias
Fábulas de algodón.

Por encima de los montes
Y los mares de turquesa
Vuela, el rostro encendido
Llevas mi corazón



Este poema lo escribió mi hermano Diego.
Habla de su amor por Lu, que a pesar de ya no estar, será para siempre, o al menos, ese es el anhelo de mi corazón.

jueves, 20 de enero de 2011

SUFRIR ES HUMANO

No es que hoy esté especialmente mal o me sienta más triste.
Sólo que percibo que en mi afán de ser espiritual, he sido demasiado correcta y bondadosa en mis últimas entradas; he dejado de lado mis sentimientos malos, que, al fin y al cabo , no son más que la otra cara de la misma moneda.
¿Somos malas personas si dejamos fluir nuestras emociones negativas?
¿Cómo conseguimos trascender el dolor si no es experimentándolo también desde la ira, la rabia, la frustración y el llanto?
Somos seres duales, tenemos sentimientos positivos y negativos, y es de buena persona aprender a vivir con ambos.
El sufrimiento es parte de la vida.
El sentimiento de amor que despierta un hijo es infinito, por lo tanto, está bien pensar que perderlo desencadena en nosotros una reacción emocional de tal magnitud imposible de contener.
Ante esta pérdida es difícil elegir qué emociones sentir y qué emociones reprimir.
Respetar nuestras emociones nos permitirá vivir intensamente tanto en el dolor como en el placer.
Sólo tenemos que aprender a regularlas para ser capaces de guiar nuestros pensamientos y nuestros actos.
De esta manera no sólo honraremos la memoria de nuestros hijos sino todo el amor que ellos sembraron en nuestra vida.


Te amo princesa mariposa...
Hasta el infinito y más allá!

CARTA DE AMOR DE CRISTIAN WARNKEN A SU HIJO CLEMENTE

Clemente:

       Llora por ti tu jardín, que siempre insistías en llamar "mi jardín". Llora el intruso gato blanco y negro, que merodeaba por las tardes y que tú llamabas mi gato amigo. Llora el cerro Manquehue, que veías desde la ventana de tu pieza. Llora la plaza de Almirante Acevedo, alrededor de la cual corrías una y otra vez, como un Forrest Gump de tres años. Lloran los resbalines que te vieron crecer en temeridad y por los que te lanzabas con gozo. Llora la montaña del camino de La Pirámide, destrozada por la construcción de autopistas y a la que decías "pobre montaña". Llora tu nana, a la que llamabas "mi reina", "mi Karencita hermosa", piropero precoz. Lloran las fuentes de agua, ante las que te quedabas en éxtasis mirando caer el agua, el agua que te asombró más que nada en el mundo, el agua de los ríos, el agua de las llaves de agua de la casa, que abrías sin cesar, el agua del mar, oh, tu locura por el agua, Clemente, toda el agua del mundo llora por ti, y mana en nuestras lágrimas. Lloran por ti Whinnie the Poo y Tigret y Christopher Robbin, y todos sus amigos, porque en sus libros de aventuras te sentías en familia. Tú eras como Whinnie the Poo, tierno, goloso, amical. Llora por ti tu chupete gastado y fiel, que intentamos vanamente botar tantas veces y que ahora te espera sobre la almohada vacía. Lloran por ti las esculturas del Parque de las Esculturas de Pedro de Valdivia, donde fuimos el día antes de tu partida, a correr, a subir al olmo gigante; llora por ti la escultura del ángel sin cabeza que miraste extrañado, llora por ti la librería Ulises, donde estuvimos esa misma tarde y donde hojeaste libros sobre un sillón de cuero. Llora por ti el libro de "Willie, el oso", que te regaló esa tarde Benjamín, el librero, y que no alcancé a leerte. Llora la escalera de madera de nuestra casa, que bajaste todas las mañanas de tus días. Llora el espejo del baño hacia el cual te empinabas para mirarte, como si fuera extraño tu propio rostro, oh, hermoso, demasiado hermoso para durar aquí, al otro lado del reflejo. Llora la canción "Cangrejito" del grupo Zapallo, que bailaste tantas veces y querías volver a escuchar, pero que se perdió en algun rincón de nuestro bello desorden. Llorará la lluvia en invierno cuando no te encuentre debajo del panel de vidrio, mirándola gota a gota. Lloran los caballos del Club de Polo que siempre venías a espiar. Lloran los cuadros de Santos Guerra que cuelgan de nuestras murallas, y el pueblo de cuento y sus personajes a los que saludábamos como si fueran reales, el hombre del paraguas verde, tus amigos al otro lado del sueño. Llora la playa de Wailandia, donde corrimos mojándonos los pies con las olas, qué fiesta, qué gritos, qué risa. Lloran las gaviotas que pasaban por ahí, llora el restaurant Caleuche, donde fuimos a ver la puesta de sol con Angélica y Laura, llora el rayo verde que nunca se hizo ver. Llora el Estadio Santa Rosa de Las Condes, donde apenas empezabas a ir a clases de fútbol, estadio que desaparecerá, como desaparece todo y todos, porque somos un duelo sin fin. Llora el Parque Forestal donde naciste, llora la calle Ismael Valdés Vergara. Lloran los taxis en los que te gustaba que te llevara en las mañanas a tu jardín. Lloran los tres cojines que tú mismo instalabas obsesivo, hasta que quedaran perfectos (y tu decías "perfecto"), adonde posabas tu cabecita llena de rulos para tomarte tu mamadera. Todos lloran, también tu piscina amada, que te vio, dichoso, nadar, ¡cómo llora desconsolada! Lloran las cosas que tocaste, los lugares donde anduviste, y lloramos nosotros, ya sin lágrimas. Entonces, ¿ por qué ríes, por qué tu cara pura de niño muerto insiste en reír, mientras todos lloran sin consuelo? ¿ Por qué ríes, Clemente, amor mío, dolor nuestro?

 

ESTAMOS AQUÍ PARA COMPLETAR EL UNIVERSO


martes, 18 de enero de 2011

¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

Se suele hablar del camino de la felicidad.
Hay cientos de libros de autoayuda con este título. Es como si la felicidad fuera un lugar maravilloso al que hay que llegar a través de algún camino.
Nacemos con esa idea en la cabeza: la felicidad es un lugar al que hay que dirigirse.
Yo creo que el intento de encontrar el final de ese camino nos hace muchas veces sentirnos infelices, porque como no se llega nunca, no alcanzamos a percibir todo lo que nos rodea, es decir, lo que ya tenemos.
Quizás si intentáramos pensar que de todo lo que se trata es de la forma en que enfrentamos lo que nos pasa, seríamos concientes de que la felicidad forma parte de nosotros, a pesar del dolor.

TE AMO PRNCESA MARIPOSA...
SIEMPRE...




Ahora un cuento pare reflexionar...

El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tanquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.



•"¿Porqué no has salido a pescar?" le preguntó el industrial.


•"Porque ya he pescado bastante por hoy" respondió el pescador


•"¿Y porqué no pescas más de lo que necesitas?" insistió el industrial.


•"¿Y qué iba a hecer con ello?" guntó a su vez el pescador.


•"Ganarías más dinero" fue la respuesta. "De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, como yo".


•"¿Y qué haría entonces?" preguntó de nuevo el pescador.


•"Podrías sentarte y disfrutar de la vida", Respondió el industrial.


•"¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?" respondió el satisfecho pescador.



domingo, 16 de enero de 2011

CASUALIDAD O CAUSALIDAD. SINCRONICIDAD

¿Has experimentado alguna vez el placer de encontrar a la persona exacta en el momento justo aparecida de la nada?
¿Recibiste la llamada de alguien del pasado del que no sabías nada pero que justo unos momentos antes habías recordado sin motivo?
¿Encontraste de casualidad ese libro que responde a tus dudas?
Esto es sincronicidad.
Es esa dimensión simbólica de la vida que nos brinda el "para qué".
La muerte de un hijo nos sitúa en un estado de extrema alerta  que nos permite sentir señales que hasta ese momento no percibíamos por falta de atención.
No es raro entonces que la mayoría de los padres que perdimos un hijo sintamos esto que no puede ser contestado desde nuestra lógica racional pero que nos otorga el sentido exacto de lo que el universo representa para nosotros.
Por un lado está el dolor que nos bloquea, por el otro el amor que nos pone en un estado de apertura y aceptación de esa fuerza universal que parece saber exactamente lo que precisamos y nos lo brinda generosamente.
Normalmente primero pensamos y luego sentimos. Estamos formados por prejuicios que no nos permiten ver sino lo que queremos ver.
La magia se desvanece bajo el peso de la razón sobre todo por el miedo a lo desconocido.
Cuando un hijo se muere dejamos de tener miedo, sólo podemos sentir.
Es ese "sentir" el que nos permite desvelar el significado de las señales y encontrar nuestra verdadera misión  en la vida.



Allí donde habitan las mariposas,
lo hacen también las hadas y los ángeles,
la verdad y la ilusión,
la alegría, el amor, la dulzura y la fantasía.
Los más bellos sueños y la esperanza.

sábado, 15 de enero de 2011

¿QUÉ ES LA ESPERANZA?

Cuando todo parece terminarse, cuando la vida parece haber perdido sentido y no hay más nada que hacer, surge la esperanza como recurso final para encontrar un nuevo rumbo y seguir adelante.
La esperanza es un recurso humano para sobrevivir, un detonante que vuelve a darle sentido a la vida.
Nos pone en marcha otorgándonos la fuerza y la voluntad que no encontrábamos.
Nos ayuda a soportar ciertos momentos en los cuales el dolor amenaza con destrozarnos el cuerpo y el alma.
Según el diccionario la esperanza es un estado de ánimo en el cual lo que deseamos es posible de alcanzar.
Nos hace sentir confianza .
En este sentido la esperanza puede compararse con la fe.
La fe nos da la seguridad de que Dios no nos da más de lo que podemos soportar porque quiere lo mejor para nosotros.
Aquellos que no creemos en Dios lo llamamos esperanza.
La esperanza repara el alma.
Debemos buscarla, crearla y aferrarnos a ella.
La esperanza es nuestro recurso final cuando parece no haber ningún recurso a nuestro alcance.





martes, 11 de enero de 2011

Tiempo para la pareja.

Cuando una pareja tiene que pasar por la situación de haber perdido a un hijo, afronta una de las situaciones más difíciles que puede abordar. Es un hecho que remueve los cimientos de la pareja y de los integrantes de la pareja individualmente. Las prioridades, la valoración de las cosas,….todo puede cambiar y no está garantizado que con los cambios se vuelva a alcanzar el equilibrio que existía previamente en la pareja. Individualmente se experimenta un comportamiento muy diferente entre las partes a la hora de transcurrir por el duelo, no me refiero a la cuantificación del los sentimientos básico en estas situaciones, como son el dolor y la tristeza, sino a otro tipo de sentimientos más elaborados y a como estos emergen.
A la hora de transitar por este periodo de nuestra vida, se puede llegar a desconocer a nuestra pareja, creyendo descubrir en ella aspectos que hasta ese momento habían pasado desapercibidos. Se pone de manifiesto que las recetas para vencer los miedos, superar el choque emocional no son los mismos, ni en tiempo ni en ejecución. Lo que puede desencajar todavía más las vías que habían transcurrido en paralelo. La superación colectiva del desastre es importante, pero me da la sensación de que en estos momentos las personas no tienen mucho más fuerzas que para agarrarse a su tabla de salvación, lo que en el fondo es básico para que en paralelo o inmediatamente después el barco se mantenga a flote, evitando que los dos se arrastren hasta el fondo.
Nos volvemos más sensibles, más vulnerables, más irascibles, más introspectivos,….cualquier cosa puede desestabilizar el frágil equilibrio .

Una Brisa de amor...

Cuando pienso en Ludmila, me gustaría tenerla presente para vivir la vida juntos. Disfrutar de tantas cosas que quedaron en el tintero esperando el momento adecuado para emocionarnos. No voy a contar con su presencia para revivir el pasado, ni para vivir el futuro juntos.
Los recuerdos me permiten en parte revivir el pasado, aunque a veces no consiguen plasmarlo con la cercanía y el realismo que querría, haciendo vanos mis esfuerzos por captarlos a través de mis sentidos. Parece que los cinco sentidos y mi mente no son capaces de reproducir con fidelidad la hermosura de una mirada, la ternura de un abrazo, o el dolor de un pellizco.
El futuro no existe, pero en el día a día principalmente mi mujer y yo intentamos construir puentes, lazos, cadenas que permitan interactuar entre nuestro presente y vida real y la eterna, atemporal presencia de nuestra hija. El amor es uno de los vehículos que presuntamente ayuda a ello, aunque ni tan si quiera puedo ponerle palabras al manual de uso que permite conducir ese vehículo.
Me gustaría poder disponer de ese vehículo para hacer partícipe a mi hija de todos los momentos que nos queda por vivir y para que los que la conocimos y la quisimos de alguna manera, fuéramos participes en nuestras vidas de su amor.
La vida seguirá y habrá momentos muy bellos y emocionantes en los que tendré la enorme suerte de poder sonreír con los que sonrieron con ella, abrazar sus miradas y ver en los destellos de sus ojos la pureza de la vida misma, de la vida de una niña que nos acompañara para siempre. Cuando esté trabajando, cuando juegue con Gael, cuando vea crecer a sus amigas,……cuando el paso del tiempo apacigüe nuestras vidas, sabré que Ludmila ha vivido ampliamente nuestras experiencias, nuestra vida será su vida a través de nuestros corazones.
Me gustaría pensar que a través del blog, de los encuentros de la asociación RENACER ZARAGOZA y de la amistad de las personas que han conocido a Lúdmila directa o indirectamente, millones de corazones tuvieran millones de pedacitos dedicados a millones de personas y causas bellas que se lo merecen en este mundo.
No a los corazones solos, no a los corazones rotos.
Sí a los corazones compartidos.